En 2024 se hizo la prueba de nuevo material para la pavimentación de caminos en espacio agrícola de Weyler. Se utilizó la tierra de la propia finca reforzada con aglomerantes ecológicos como la cal y las puzolanas, para hacer el camino resistente al tráfico. Es un material permeable, adaptado al entorno agrícola, y su producción implica un impacto ambiental muy bajo.
